miércoles, 6 de julio de 2016

Licencia obligatoria para los Clubes de Primera División desde el 2017

Desde el 2017, los clubes peruanos que jueguen en Primera División van a tener que obtener una licencia FIFA para poder jugar el Torneo Descentralizado.



Clubes de Primera necesitarán licencia FIFA.


Actualmente, como muchos ya conocemos, el fútbol peruano se encuentra en crisis porque no encontramos soluciones viables para volver a nuestro Torneo un campeonato competitivo. No contamos con un calendario coordinado con los demás países asociados a la CONMEBOL, existe una alta vulnerabilidad a los actos ilícitos, hay una gran falta de orden financiero, así como de estructuras modernas y profesionales donde puedan desarrollarse de forma adecuada los eventos deportivos. Todo esto sumado da como resultado una situación crítica para el progreso del fútbol en nuestro país.

A pesar de todo esto, estamos los que creemos que en el Perú hay talento y es por esto que no debemos perder las esperanzas de un futuro mejor para el fútbol peruano. La Federación Peruana de Fútbol también lo entiende así, y es por eso que, junto a una Comisión impulsadora de la institucionalización de los clubes, han decidido que a partir del 2017 las reglas de juego van a cambiar y los equipos que quieran participar del Torneo de Primera División van a tener que cumplir con los mínimos requisitos FIFA establecidos en el Estatuto de la máxima entidad del fútbol mundial.

Entre los requisitos mínimos están: contar con divisiones menores, tener un estadio propio o alquilado donde el club pueda jugar sus partidos y entrenar, estructuras modernas y adecuadas para la explotación comercial y transparencia en la gestión y el aspecto financiero.

El objetivo de esta nueva regulación es mejorar el fútbol profesional para crear un producto colectivo que genere ingresos que luego puedan ser reinvertidos en áreas clave para el futuro sostenible del fútbol. Para lograr esto se van a tomar medidas que puedan adaptarse a la realidad nacional y se pondrán en práctica paulatinamente. Entre las metas principales de todo este proceso de institucionalización está la mejora de los estadios, mayor inversión en educación y entrenamiento de los jóvenes futbolistas (divisiones menores), aumento de confianza, transparencia y sostenibilidad financiera (clubes deberán presentar reportes financieros a la FPF), mayor inversión privada, mayor nivel competitivo y mejora en la gestión e insfraestructura organizativa de los clubes.

De no cumplir con los requisitos establecidos en el Reglamento Nacional, los clubes serán sancionados con castigos que irán desde advertencias y multas económicas hasta deducción de puntos, límites en el registro de jugadores y finalmente la suspensión de la licencia con lo que el equipo quedaría fuera de la Primera División. Con todo esto se espera que esta nueva reglamentación sirva para profesionalizar el fútbol en nuestro país y que este suba su nivel de tal manera que, cuando se llegue a instancias importantes en competencias internacionales, podamos estar a la par de otros países y poder conseguir lo que tanto ansiamos: clasificar a un Mundial.

jueves, 30 de junio de 2016

Reflexión sobre Chile

Con todo el lío de la renuncia de Messi, hemos dejado de lado a la fortísima selección chilena. Bicampeona de América.


Chile se convirtió en bicampeón de la Copa América
Me parece que con todo este tema de la renuncia de Messi estamos siendo egoístas con el exatrordinario equipo chileno. No quiero desmerecer su impecable actuación en la final ante Argentina. Entendieron perfecto que el fútbol de la albiceleste, sobre todo en las finales, pasa por los pies de Messi y tienen todo el mérito de haberlo anulado. Cada vez que Messi se acercaba al arco, o quería encontrar un espacio para entrar a área chilena, sus oponentes lo cubrían de tal manera que no podía ni gambetear, ni pasarla al costado (fuera de que ninguno de sus compañeros se mostraba para ayudarlo). 

Podría destacar las actuaciones individuales de Medel, Vidal, Aranguiz, Sánchez y Bravo, pero sería demasiado injusto, porque creo que el secreto del triunfo chileno y de su buen momento, es 100% colectivo. Comprendieron que el juego en conjunto siempre superará las individualidades, y que si se la creen pueden estar al nivel de cualquier buen equipo a nivel mundial. Inició con Bielsa, luego le siguió Sampaoli y hoy Pizzi supo adaptarse al fútbol que ya se encuentra en el ADN de sus seleccionados.

Podría destacar el hambre de ganar y la garra de La Roja, pero por sobre todas las cosas elijo el fútbol que vienen jugando... es para pararse y aplaudir. Estamos frente a una de las mejores selecciones del mundo, que con la experiencia que viene ganando, me parece, es candidata al siguiente Mundial. Excelente Chile, una clara demostración de que los campeonatos se ganan en equipo.

Sobre Messi: #NoTeVayasLio

Luego de verlo llorar y sufrir tras perder una nueva final, no me queda más que escribir en tu favor. No te vayas Lionel Messi.

Messi sufriendo tras perder la final ante Chile.

Hay que ser un indocumentado del fútbol para reprocharle triunfos a este señor. No es mi jugador favorito, no lo considero el mejor del mundo, pero lo que muestra en la cancha es de otro planeta, es espectacular. Yo entiendo que los argentinos exijan más, porque están acostumbrados a eso, pero que se le critique a Messi por falta de entrega y se le culpe por todo, me parece lo más bajo y egoísta que vi. 

Sobre todo cuando solo hace falta retroceder en los partidos decisivos para darnos cuenta de la marca personal que le hacen: un jugador normal tiene a un tipo al lado, Messi tiene a cuatro, y a veces hasta a nueve. O ver los goles que metió en partidos que lo llevaron a jugar esa final como el tiro libre ante Estados Unidos (una maravilla), o el mismo pase perfecto que le metió a Higuaín, para que este, una vez más lo fallara. O verlo gambetear desde la mitad de la cancha para ver si por coincidencias del destino le salía el gol del Diego ante Inglaterra en el 86. Pero no pasó, y el fútbol una vez más es injusto con Lío.

Hoy este crack renunció a jugar por su selección, y a mí, a pesar de no ser argentina, se me rompió el corazón. El fútbol está de luto, pero yo no puedo pedirte nada más, y creo que nadie debería de hacerlo. Sobre todo porque tus más fuertes críticos nunca en su vida llegarán a ser los primeros en el mundo, como tú. Solo espero que recapacites: no solo por ti y porque te mereces ganar todo, sino por el bien del fútbol en general. Eres enorme Lío, perdónalos porque no saben lo que dicen.


lunes, 20 de junio de 2016

Chile: Despertó el campeón

A dos días del partido que se suponía iba a ser el más parejo de los cuartos de final de la Copa América Centenario, es justo destacar el impecable trabajo del actual campeón, Chile.

Chile es el actual campeón de la Copa América

Partidos como estos no se explican, a mi parecer, echándole la culpa al perdedor. Dos terribles horas en las que el cuadro mexicano nunca se encontró, no pegaban una, a pesar de, para muchos, llegar como favoritos. Tuve la oportunidad de escuchar de cerca como la prensa de ese país daba a México como virtual campeón, y tuve la misma chance de escucharlos destruir a un entrenador y once jugadores en lo que dura un programa de fútbol. 

Tal vez nada pudo reflejar mejor la diferencia abismal entre la competitividad de la CONCACAF y la CONMEBOL. Tal vez ahora los mexicanos entiendan que por este lado del mundo hay que ser jodidamente bueno para clasificar a un Mundial. Tal vez comprendan que aquí no se regala nada. Que los países que llegan están preparados para la guerra. Y así llegó Chile. Por lo mismo, sería altamente egoísta cerrarse en que el resultado se basó en un mal México. 

Sí en un excelente Chile, sí en un equipo que estuvo impecable derrochando buen fútbol los 90 minutos; porque si les daban más tiempo, el show de goles hubiera seguido llegando. Y recalco espectáculo porque todos fueron dignos de pararse a aplaudirlos. La presión que ejercieron en todo momento, la marca, la precisión en los pases, la calidad de cada una de las anotaciones, la complicidad entre los jugadores, el empuje en grupo, los huevos, todo. Esto hace que Chile se corone campeón de la Copa América pasada y que, a mí parecer, llegue a la final de la Copa actual, donde no me arriesgo a vaticinarlos campeones porque está Argentina y qué Argentina... aunque ese es tema aparte. 

Pero, vamos: despertó Chile, y nos regaló una cátedra de buen fútbol, de lo que es guerrearlas todas y no dar una por perdida, de lo que pesa la unión de un equipo y de enseñarnos que el estilo de juego va más allá de un entrenador. Que los de Pizzi, o Sampaoli ya tienen el fútbol en el ADN, que el orden táctico y el juego es sinónimo de Chile. Ya hace mucho lograron superar las barreras que lo ponían como no favorito, hoy que tiemblen los que lo tengan en frente, porque ¡hay que aguantarlos!

Estamos viendo, sin duda alguna, a la mejor selección chilena de la historia, con jugadores excepcionales que gambetearon la indisciplina para llevar a su país a lo más alto. A personajes como Vidal, Sánchez, Aranguiz, Vargas o Medel, (para destacar a mis favoritos) que son reconocidos como top en el fútbol Mundial; que individualmente se ganaron el respeto del todos, pero como colectivo no hacen sino regalarnos exquisiteces como la del domingo. Una cosa es golear por golear, y otra muy distinta es golear con tanto fútbol. Lo que pudo ser un partido aburrido por el resultado, lograron convertirlo en algo magnífico a punta de buen juego y fútbol en cantidad, y eso es digno de destacar, porque para los que entendemos de este deporte, la roja juega una barbaridad y solo queda aplaudir de pie el espectáculo. Despertó Chile señores, despertó el campeón de América.

martes, 16 de junio de 2015

Si me dieran a elegir una vez más, te elegiría sin pensarlo.

Sobre mi amor por Alianza Lima.


Corazón Alianza Lima


Para explicar lo que significa ser hincha de Alianza, tendrían que sacarme un electrocardiograma y ser expertos en el tema para que puedan entender lo que ese equipo mueve en mi corazón. Nací con la camiseta puesta, pero elegí no sacármela nunca. Soy hija de uno de los más grandes ídolos de Alianza de todos los tiempos, pero me atan al equipo razones más fuertes que esa. Voy a tratar de explicar por qué soy aliancista hasta el tuétano, aunque, como dice la canción: "este es un sentimiento que no tiene explicación", y es así. Voy a buscarle la lógica, esa parte razonable que debe existir en la toma de cualquier decisión. 

Soy hincha de Alianza porque es el único equipo que tiene tanta mística, que mueve tantos sentimientos adyacentes al fútbol en sí. Porque cuando voy a Matute estaciono mi auto y entro a mi casa. Porque pido mi torta de chocolate (la mejor del mundo) y disfruto de los 90 minutos del deporte y el equipo más lindos del mundo. Soy de Alianza porque mi color favorito siempre fue el azul... tal vez es por esto que es mi color favorito. Soy blanquiazul porque sufro hasta el final para ganar un partido, porque nunca abandono a mi equipo y porque lo quiero en las buenas y me enamoro más en las malas. Es como cualquier relación amorosa, con la diferencia de que con este equipo tengo la certeza de que voy a durar para siempre. A veces tenemos al mejor plantel y peleamos la punta, a veces no nos da para pelear ni media tabla. Muchas veces hacemos la difícil y pajareamos en las finales cantadas a nuestro favor. Pero así es el fútbol, y así es Alianza. Y yo soy hincha del fútbol, y soy hincha de Alianza... No necesariamente en ese mismo orden.

Cuando se pongan a pensar en que existe un equipo en el mundo que una vez al año usa durante todo un mes una camiseta distinta, de color morado, en honor a una tradición peruana, entenderán un poco por qué hago referencia a la mística. Podría hablarles de campeonatos ganados, de superioridad en clásicos, de ídolos que nos sobran y del típico juego habilidoso de mis jugadores; pero ser aliancista va mucho más allá. Cuando te emocionas hasta las lágrimas por un gol en el último minuto, cuando se te rompe el corazón porque crees que todo terminó y de repente lo volteamos, cuando perdemos partidos y el Comando no deja de alentar. 

Alianza Lima es una fiesta, es el equipo del pueblo y yo me considero parte de esto. Me gusta, me siento cómoda, lo disfruto. Quiero que cuando tenga hijos sean igual de hinchas que yo y llevarlos de la mano a La Victoria desde chiquitos. No me imagino que sea de otra forma. Así como se enseñan valores y buenas costumbres, en mi casa se va a enseñar a amar a Alianza, porque así lo aprendí yo y así soy feliz. No les puedo decir mucho más que esto; simplemente no existe posibilidad alguna de ser hincha de otro equipo, porque ninguno se le compara. A mí me enseñaron a seguir a los mejores, y el mejor es Alianza Lima.

miércoles, 2 de julio de 2014

Quiero ver a Perú en el Mundial

Yo quiero ver a Perú en el Mundial. Estoy harta de alentar a otras selecciones y de gritar goles que no me pertenecen. Pero soy consciente de que, para que eso pase, tenemos que cambiar todos. Y cuando digo todos me refiero a TODOS. En este reto, porque ir al Mundial definitivamente va a ser uno de los mayores retos que tengamos, necesitamos participar desde los hinchas, hasta los máximos dirigentes, pasando por periodistas, jugadores y técnicos. Es muy fácil pedir que se vaya Burga, pero a mí parecer eso no arreglaría ni el 50% del problema. Este asunto es mucho más grave de lo que aparenta. Las personas cultas y poderosas del país menosprecian el fútbol, pero no se dan cuenta de la magnitud que tendría el hecho de clasificar a una Copa del Mundo. En un país tan futbolero como el nuestro, creo que podríamos unir fuerzas para darnos una vez más la alegría de vernos clasificados  y estoy segura que nos serviría como empuje para lograr retos mayores, no necesariamente relacionados al deporte.

El problema del fútbol peruano, como muchos otros presentes en el país, radica en la falta de educación. Sí, es así de simple como eso. Mientras estemos últimos en el ranking PISA, no podemos pedirles a nuestros jugadores que actúen en forma inteligente cuando les cae tanto dinero de la nada. La educación viene de casa, pero también es responsabilidad del gobierno, y este en definitiva no está haciendo  un buen trabajo. Ahí radica que nuestros jugadores, que siempre vivieron con bajos recursos económicos, despilfarren su dinero y se pierdan en el mundo… netamente porque nunca les enseñaron a hacer lo contrario, nunca les hablaron del ahorro, ni de los beneficios que podrían tener a largo plazo si cumplían adecuadamente con su trabajo como futbolistas. Hay que tener claro que al peruano le encanta vivir el momento, y se olvida, muchas veces, de las consecuencias.

También es evidente que a los dirigentes de nuestro país les basta con llenarse los bolsillos para sentirse satisfechos. No solo son los encargados de la Federación Peruana los que están involucrados en esto, sino todos los clubes del Perú, que son incapaces de invertir en la formación integral de los jugadores. No basta con hacer dos canchas y comprar 30 pelotas, es necesario también ocuparse del tema nutricional, psicológico, físico y darles asistencia social a los jugadores. Yo no dudo de las buenas intenciones de los peruanos cuando salen a la cancha, no creo que, como muchos piensan, salgan a perder. Pero imagínense enfrentarse a rivales que vienen practicando este deporte desde los ocho años, con todas las comodidades y requerimientos; mientras nuestros jugadores con suerte debutaron a los 16 en un equipo que probablemente no les ofreció nada más que el nombre. A favor de los futbolistas peruanos el talento y las  ganas indiscutibles de, pese a lo difícil que es jugar fútbol en el Perú, perseverar en su afán de llegar a ser profesionales en este deporte. En contra las malas decisiones que toman cuando están en el mejor momento de sus carreras. Cuando consiguieron todo para brillar y abrirse paso en este jodido mundo del fútbol, deciden regresar a jugar en el país porque extrañan a su familia, la juerga y la comida. Complicado que con una mentalidad como esa logremos alcanzar cosas mayores a nivel selección. Pero, como dije antes, esto pasa por un tema educativo.

En cuanto al periodismo deportivo peruano, debo decir, y me incluyo, que tenemos gran culpa del problema. Es increíble la facilidad con que alabamos a los jugadores porque hicieron un buen partido y luego los acribillamos cuando fallan un gol. Mientras le vendamos a la gente la idea de que existen solo cuatro fantásticos, nada va a cambiar para bien. La prensa tiene que aportar, tiene que sumar, debe informar; no mentir, no dañar, no ensuciar. Seamos críticos con los jugadores dentro de la cancha, lo que hagan afuera hay que dejarlo para el espectáculo, para los que se ocupan del morbo, de la cochinada.

Y a todos los críticos del fútbol, a todos los que viven matando a Burga, a Markarián y a la selección peruana, les cuento que de ustedes también depende que todo cambie. Si quieren ver a la blanquirroja en el Mundial, tienen que ser más consecuentes con sus actos. No pueden un día alabar a un jugador y al día siguiente matarlo. Estaría bueno apoyar a la selección en general, no idealizar a los jugadores para luego enterrarlos en el hoyo más profundo. Hay que alentarlos a hacer las cosas bien, felicitarlos por sus logros, pero no ponerlos en un pedestal… son jugadores de fútbol, no son héroes nacionales. Por lo menos no hasta que campeonen un Mundial. No sé ustedes, pero yo quiero gritar un gol de Perú en el Mundial, ese es mi sueño y espero cumplirlo.




miércoles, 25 de junio de 2014

La mordida más polémica

El tema del día es la mordida de Suárez a Chiellini. Noticia que ha dejado al mundo impactado y que ha desatado una nueva polémica. ¿Podrá alguien explicar la locura del delantero?
Todo el mundo está hablando y discutiendo sobre la mordida de Suárez. Gente que en su vida estuvo en contacto con el fútbol dice que se le debería expulsar de por vida (por favor Dios no los escuches). La FIFA ya decidió sancionarlo sin jugar nueve partidos con su selección, cuatro meses sin fútbol profesional, 100 mil dólares de multa y lo excluyó de la posibilidad de apoyar a La Celeste desde la cancha. Para mí, esto último es un exceso. Dudo que Lucho vaya a morder al público, y dudo también de la forma en la que FIFA castiga a los jugadores; a algunos ni los mira (el codazo de Neymar a Modric, el de Beckerman a Meireles, los jalones de Chiellini hacia Cavani, etc) y a otros decide abrirles proceso de oficio. En este caso no hay reincidencia por ser distintos campeonatos, y creo que se debe juzgar a todos con la misma severidad. Entiendo a la perfección que si ven una agresión de ese tipo, salten de inmediato a querer acribillarlo, porque no es habitual una mordida, pero hoy solo quiero abrirles los ojos y contarles que el fútbol está lleno de eso: de anti fútbol.

Para empezar quería que sepan que, si bien yo no juego fútbol, sé por fuentes muy cercanas que en el área pasan estas cosas todo el tiempo. Codazos, rodillasos, jalones, insultos que duelen más que una mordida (sino pregúntenle a Zidane)... pero de esto nadie dice nada. Y es que habría que vivirlo para entenderlo. El caso del 9 uruguayo es extraño, porque su forma de desconcertar al rival es distinta, él muerde. Luis Suárez no nació en cuna de oro. De hecho la tuvo bastante difícil, y lo que aprendió sobre fútbol, lo aprendió en la calle. Es probablemente uno de los mejores ejemplares de que las raíces pocas veces se olvidan. Muchos me dirán que esa es la historia de la mayoría de futbolistas, pero no todos aprendieron mordiendo... Él sí. 

Estaban cerca al minuto 80 y Uruguay parecía quedarse fuera del Mundial, y no de cualquiera, de Brasil. Los italianos se cerraron atrás, como su hubieran nacido para eso, y Buffón ya era protagonista. Suárez rodeado por tres defensas todo el partido no encontraba espacios para mostrar su fútbol y clavarla en el arco. Jugador de calle, irracional como él solo, optó por la salida más simple: muerdo al rival y lo sacó del partido. Y efectivamente lo hizo y consiguió que a partir de esa agresión el defensa Chiellini, y todos los demás se fueran del encuentro. Ojo que nada justifica que un jugador de la categoría del italiano se deje vencer tan fácil por los dientes del otro. 
Lo llamarán viveza, bajeza, locura... pero a los pocos minutos Uruguay metió el gol que lo clasificó a Octavos y fue por pura táctica bien ejecutada. Considero que es mérito netamente de haberse aprendido la tarea de jugar a la uruguaya.

Ya para acabar, quiero dejar claro que no apoyo los actos agresivos de ningún lado. Pero no es tan simple como juzgar lo que vemos. El fútbol es mucho más de lo que se ve por televisión, en un partido pasan cosas que ni el ojo de halcón más afinado va a poder ver nunca. Y es exactamente eso lo que lo hace lindo, lo que lo hace tan impredecible y lo vuelve un deporte único. Es un deporte 100% pasional que deja poco espacio a la razón. Una mente cuadriculada jamás podría entenderlo, porque no necesita ser entendido, solo hay que vivirlo. Hoy solo trato de abrirles más el panorama, para que, si nunca jugaron al fútbol, entiendan un poco estos arranques de locura. Y bueno, a Luchito dámelo siempre!


jueves, 19 de junio de 2014

Suárez, el líder de los espartanos

En un partido en el que solo valía ganar, apareció Luis Suárez para devolverle la esperanza a casi 4 millones de habitantes que nacieron respirando fútbol. ¿Cuál es la influencia de este ‘9’?
Hoy fue el Uruguay de Suárez, como en 2010 fue el Uruguay de Forlán. El fútbol es un juego colectivo hasta que surgen estas figuras gigantescas. Y es que el equipo tiene dos caras: una cuando juega el delantero del Liverpool y otra cuando no. ¿Por qué es un crack? Fuera de su desequilibrio, personalidad y genialidad como futbolista, hoy vimos un Uruguay que se rearmó para abrirle los brazos a su mejor delantero en los últimos 20 años. Odiado por muchos, amado por otros; caracterizado por escupir y morder rivales, y por sus actuaciones en el área para buscar un penal. Siempre presente de ‘9’ y bien llamado ‘Conejo’. O ‘Pistolero’. Ayer tuvo dos balas y acabó con Inglaterra.
Se lució con dos goles que le devolvieron la vida a un Uruguay que se hundía perdido en el que es bien llamado el “Grupo de la muerte". Tras una terrible derrota frente a Costa Rica, el cuadro de Tabárez tenía que salir a buscar el partido ante Inglaterra, y vaya que lo consiguió. Es cierto que el equipo se paró mejor, fue más cuidadoso en defensa-sin Lugano- y que lo dejó todo por la Celeste, pero fundamental para el triunfo fue la total efectividad de cara al arco de su máxima estrella. El siempre polémico Luis Suárez.
Luego de toda la crítica que recibió, las declaraciones previas al encuentro de un Roy Hodgson que lo excluía del grupo de jugadores de talla mundial y esa lesión que lo ausentó del primer encuentro, hoy salió a la cancha  a callarle la boca a todos y demostró porque es un crack. Luchito consiguió los tres puntos y luego de esto, no se aguantó las lágrimas y el mundo entero lo vio llorar de felicidad. De esa felicidad inmensa que te da saber que fuiste el responsable de devolverle la esperanza a todo un país, de demostrarles que pueden seguir creyendo y que siempre vas a estar ahí para ponerte el equipo al hombro y salir jugando.
Hoy Suárez le regala una ilusión a ese grupo de espartanos que salieron a matar a la cancha. Contra todo y contra todos demostró una vez más que no existe poder defensivo que lo derribe. Que no importa la rodilla sentida si tienes el corazón intacto. Así se lució en un encuentro no acto para cardiacos. Gracias por tanto fútbol, gracias por tanta alegría. Has ganado más que un partido: te metiste al bolsillo a la hinchada del mundo. Conseguiste más que dos goles, te llevaste el respeto de todos. Hoy ya no eres un delantero más, eres el mejor de todos.



lunes, 16 de junio de 2014

Más que individualidades, equipos

Brasil 2014 ha arrancado con resultados inesperados y nos deja la impresión de que, esta vez, el que entienda que el juego en equipo prevalece ante las individualidades, es posible candidato a llevarse la copa.

Luego de ser testigos de la sorpresiva primera rueda de fase de grupos, solo podemos sacar una conclusión clara: El mundial tiene que ganarlo un equipo en su conjunto, no es tiempo de individualidades. En el podio inicial ubicaría a las selecciones que más destacaron por su inteligencia colectiva: Holanda, Italia y Alemania. Cabe mencionar a equipos menores como Colombia y Chile, que también entendieron que requieren de la precisión de sus once jugadores, más que de la virtud de una o dos estrellas.

Iniciamos con una Holanda avasalladora, que pasó por encima a una selección española perdida en 45 minutos. A excepción de un par de goles, reflejaron ampliamente su superioridad en potencia y asociaciones. Italia, siempre exquisito, cuenta con el fútbol en extinción; el de Andrea Pirlo. Un jugador exquisito y máximo referente para que jugadores jóvenes como Balotelli, Candreva y Dermián nos brinden lo mejor de su fútbol. El cuadro italiano mostró lo que es trabajar en conjunto, y dejó a Inglaterra con escasas oportunidades de clasificar a octavos.

Lo de Alemania fue apabullante. Le pasaron por encima a un equipo que tenía todas sus esperanzas puestas en Cristiano Ronaldo. Quizá este fue el mejor escenario para reafirmar que Brasil 2014 requiere países consolidados en todas sus líneas, si se busca ser campeón. Flojo también lo de Argentina, que quizá con un Gago que calibra el equipo y con Higuaín acompañando a Messi, podría brindar un mejor espectáculo en la segunda fase.

Equipos solidarios como lo mencionamos antes: Colombia y Chile. El primero tendrá que seguir mejorando su juego por las bandas y dependerá por momentos de las apariciones de James Rodriguez y la confianza que deberán tenerse sus delanteros de cara al arco. Chile, por su parte, hizo un buen partido, pero siempre se le va a exigir más. Tiene jugadores que vienen de ser figuras en sus clubes y que se complementan bien en su selección. Habrá que afinar cada sector de la cancha para ser potenciales rivales antes España y Holanda.

Casos utópicos los de España y Uruguay. Nadie se imaginó que el último campeón sería goleado en su primera participación. Sin duda habrá que revisar los errores y pensar dos veces antes de sacar al referente del equipo, Xabi Alonso. Lo de Uruguay, campeón sudamericano, pasa por una desconcentración total del grupo y por la falta de su máximo artillero, Luis Suárez. En ambos casos, me parece errado darlos por muertos a inicios de esta Copa del Mundo. Países llenos de buen fútbol y garra, nunca pueden darse por perdidos.

Jugadores van, jugadores vienen. Aparecen estrellas en los camerinos y se apagan en la cancha. Habrá que jugársela por mucho más que la genialidad de pocos. Esta vez, sin duda, pesarán más las asociaciones en grupo y la contundencia en equipo. Y bueno, Brasil con Neymar es siempre candidato.








miércoles, 28 de mayo de 2014

10 consejos para hacer feliz a tu novio en el Mundial


  1. No lo tramites cuando quiera ir por unas chelas a la casa de sus patas a ver el partido. (No, no vas a ir con él, ni lo intentes.
  2. No le hagas preguntas mientras está viendo el partido. (Si es muy urgente, tienes 15 minutos en el entretiempo, atenta al reloj!)
  3. No quieras chapártelo en pleno gol... nunca! Tienes todo el día para eso, no lo hagas durante el gol, por favor.
  4. No le pidas que no sea grosero y que no diga lisuras... No jodas, es fútbol!
  5. Si no sabes nada sobre técnica y táctica... mejor no te metas, gracias.
  6. No interrumpas en las repeticiones de las jugadas, siempre son polémicas y hay que volver a verlas. (Sí, las veces que sea necesario)
  7. Entiende que por 30 días el fútbol es la prioridad. No importa lo que tu quieras, importa el fútbol. (Antes que las cenas, las juergas, los cumplemeses, los aniversarios, el cine, etc)
  8. Si su equipo pierde y no quiere saber nada de nadie... dale su tiempo y su espacio, todo pasa! (Puede durar varias horas, incluso semanas si el país al que le va pierde la final).
  9. Ni se te ocurra cambiar de canal o irrumpir en pleno partido para decir: Qué churro es Cristiano Ronaldo!!! (Sí, está bueno... buenísimo! Pero guárdatelo para otro momento).
  10. Se una buena novia y entiende que el Mundial es el evento más importante de todos y que sólo se viva cada cuatro años. Para los amantes del fútbol (probablemente tu flaquito) son los 30 días más lindos del mundo!
   PD: Si a tu novia le gusta el fútbol  y a ti no, acomódate! Y si le gusta, estás ganado!


domingo, 25 de mayo de 2014

Mírenlo por el lado amable

Se vienen dos partidos amistosos para la selección. Juegan en Europa, contra Inglaterra y Suiza. Parece que nadie le está dando la importancia necesaria y es seguro que nadie apuesta un sol por la blanquirroja. Y no es culpa de los hinchas, porque la 12 de Perú siempre se caracterizó por estar ahí, mirando de cerca, cada uno de los pasos de su equipo, cuando todavía existían posibilidades de ir al Mundial. Estuvo ahí hasta que matemáticamente pudimos clasificar. Pero el deber de todos, como hinchas, no acaba en esos partidos.

Nadie les pide que se junten en una casa con las camisetas puestas y con la parrilla lista para apoyar a estos once que se quedaron, de nuevo, fuera del Mundial. Nadie les pide que griten los goles como si fuera un partido oficial que sume puntos para una siguiente clasificatoria. Pero sí que le pongan un poco más de interés a estos dos encuentros que, si bien le sirven mucho más a los rivales como práctica para la Copa del Mundo, también le servirán a nuestros jugadores para demostrar de qué están hechos.

Si yo estuviera entre esos 22 convocados que están entrenando en Madrid, dejaría todo en la cancha para ser la figurita del partido y que se hable de mí los próximos días en Europa. Un buen papel de cualquiera de estos chicos, significa que se les vea y se les tenga en cuenta para irse a jugar a uno de esos clubes con los que deben haber soñado siempre. Los seleccionados se están jugando un partido aparte. Muchos serán conscientes de lo que significa quedar bien parado ante Gerrard y Lampard, o de atajar un gol de Rooney. Otros verán el partido como la mayoría de peruanos, no le darán la importancia del caso y estarán perdiendo así la oportunidad de sus vidas.

A nosotros como peruanos nos conviene apoyar partidos como estos, porque no tenemos mucho que perder. Nadie puede estar seguro de que vayamos a conseguir una victoria, pero podemos apostarle al buen juego, a la entrega, al despegue de algunos juveniles y a la ratificación de otros. A como está el fútbol en nuestro país, lo mejor que nos puede pasar es que más jugadores brillen en la liga europea, aquella que se caracteriza por albergar a los mejores futbolistas y clubes alrededor del mundo. Que nuestros seleccionados jueguen en equipos importantes, hace que lleguen mejor preparados a las eliminatorias y así aumentan las esperanzas y probabilidades de ir al siguiente Mundial. Si ya estamos fuera de Brasil, solo nos queda apoyar a Perú de la mejor manera, hay que mirarlo por el lado amable. Es de hinchas apoyar a tu equipo en las buenas y en las malas, aunque estas duren años.


Fuente: Diario "El Comercio"


viernes, 16 de mayo de 2014

Cada cuatro años

 “El fútbol es el amor más largo y descabellado de nuestra vida. Es la pasión desesperada por los opuestos: pertenencia y privación, multitud y soledad, devoción y rencor. Alejarse del fútbol es mutilar parte de nuestro corazón.” Y es que Jorge Eslava no pudo definirlo mejor, y claro ejemplo de esto, es que cada cuatro años, el mundo se paraliza para poder formar parte, admirar y vivir de alguna manera el evento más grande e importante. Ese que no distingue por género, edad, sector social o creencia religiosa. Efectivamente, el Mundial.

Un evento del que nadie se salva. Un evento del que nadie quiere salvarse. Todos queremos ser parte de él. Todos queremos vivir esta locura, formar parte de la multitud, vibrar con cada partido, sufrir con cada foul, reírnos con cada huacha, mordernos las uñas con cada penal, maldecir al árbitro y al equipo rival, comernos las pantallas y gritar un gol con todas las fuerzas de nuestro corazón. Aquí no hay diferencias, aquí no importa si nunca jugaste al fútbol, no importa si eres mujer, no importa si eres niño, no importa si eres ateo, no importa si eres pobre… aquí solo importa el fútbol; festejar, celebrar, bailar, llorar, sufrir, gritar… vivir.

Y es que para disfrutar del fútbol, para vivir una Copa del Mundo, no es necesario estar dentro del campo. Dichosos quienes tengan la oportunidad de viajar a Brasil y apreciar los partidos desde la misma cancha; pero dichosos también los que logren escaparse de sus jefes para ver los encuentros por la tele, los que consigan que sus mujeres no les hagan preguntas en pleno partido, los que tengan un profesor que entienda que en época de Mundial las clases pasan a un segundo plano, los que puedan explicarle a sus hijos lo que significa marcar un gol en el minuto 90, los que vayan a buscar a su novia y la besen celebrando un gol, los que encuentran la excusa perfecta para juntarse con los amigos, los que grabaron el partido y consiguieron que nadie les cuente el resultado, los que tienen a su país dentro de los 32 y los que no lo tienen también, los que acierten en la polla, los que celebren un triunfo como si fuera propio… dichosos todos los que tengan la oportunidad de, sea como sea, vivir este Mundial, porque para volver a vivirlo tendrán que esperar cuatro años más.




Mi verdadera opinión sobre Manco

Cuando dije que el caso de Reimond Manco me daba pena, no me refería a él como persona. Tuve la oportunidad de conocerlo y la verdad me cayó muy bien. Siempre que le pedí una entrevista me la concedió, y eso habla bien de él. Considero que no soy nadie para juzgar la forma de vivir de la gente. Cuando dije que el caso de Manco me daba pena, me refería a su carrera profesional. Hablaba de la lástima que siento cuando veo que desperdicia su talento. Quizá porque he visto a pocos jugadores peruanos que sean igual de habilidosos o porque en algún momento pensé que frente a mí tenía al próximo ídolo de Alianza Lima. Y creo que, probablemente, el mismo Reimond piense lo mismo que yo.

No creo que luego de haber tocado lo más alto y de haber sido titular de muchos diarios deportivos durante varios meses, no le afecte negativamente el ver que a sus 23 años, su carrera se encuentra en fase terminal.  No creo que luego de haber pasado por clubes en Holanda y Qatar, no le afecte terminar sus minutos en Chimbote, sin menospreciar al Gálvez que confía en él  y le está abriendo las puertas. No creo que no le afecte que el equipo de sus amores,  Alianza Lima, del cual salió y del cual  siempre será hincha; no lo tome en cuenta para formar parte de su plantel. No creo que no le afecte que la hinchada que un día coreó su nombre en un estadio, ahora le dé la espalda y no lo quiera ver en la cancha. No creo que no le afecte ver sus “ampays” en programas de espectáculos, en lugar de ver sus goles los domingos por la noche. No creo que no le afecte que su nombre aparezca más en la sección de chismes, que en la de Deportes. No creo que no le afecte el hecho de verse involucrado en problemas de alcoholismo, cuando él sabe que es el ejemplo a seguir de muchos niños.
Creo que mi opinión es la misma que la de muchos peruanos, que vieron en ese “jotita” a una posibilidad para soñar con el once ideal para, por fin, poder ir al Mundial. Es imposible  que a alguien que ama el fútbol no le dé pena que deportistas tan talentosos, acaben sus días en lo más oscuro del olvido. Porque la profesión de futbolista te da la oportunidad de ser amado y aclamado por millones, pero también es cruel con quienes cometen errores, con quienes desperdician su talento y con quienes manchan el nombre de algún club con su mala conducta.  Sería mentir decir que no me da pena saber que la historia de Manco, es una de las muchas que vamos a conocer, mientras que las cosas en el fútbol peruano no cambien. 


¿Cubillas o Pizarro?

Sin duda, la comparación entre Teófilo Cubillas y Claudio Pizarro siempre va a generar discusión y polémica entre los hinchas peruanos. Muchos sugieren que el primero es el jugador más exitoso de todos los tiempos por sus grandes actuaciones y logros obtenidos a nivel selección;  mientras que otros destacan por encima de todo los logros personales conseguidos, records alcanzados y el buen juego en equipo que viene mostrando Claudio en la élite del fútbol Europeo. Personalmente, considero equivocado el  hecho de comparar a jugadores que pertenecen a épocas distintas y que se desempeñaron en posiciones diferentes dentro de la cancha.
Teófilo Cubillas ha conseguido llegar en dos oportunidades a cuartos de final en las Copas del Mundo de México 70 y Argentina 78. Tiene galardones a mejor futbolista sudamericano, es el octavo goleador en la historia de los mundiales, el mediocampista con mayor cantidad de anotaciones y está entre los 50 mejores jugadores del siglo XX. Está tallado en la memoria de muchos hinchas como uno de los más grandes ídolos peruanos por todo lo que consiguió con la camiseta peruana. Claudio Pizarro, por su parte, es un jugador que lo ha ganado todo con su club, el Bayern de Munich. Es el máximo goleador extranjero de la Bundesliga, un torneo altamente competitivo que tiene como protagonistas a muchos de los mejores representantes del fútbol mundial. Actualmente, está entre los 10 primeros puestos de los máximos goleadores del Bayern, habiendo superado ya a Lörh y poniéndose a un gol de Müller.
Ambos son, fueron y serán inmensamente exitosos en su trayectoria como futbolistas, pero este éxito no puede ser medible, ni comparable para alguien que entiende el fútbol.  Cubillas jugaba de mediocampista ofensivo, Pizarro es delantero. El deporte ha ido cambiando a lo largo de los años. A uno le tocó jugar en una época en la que el fútbol era un deporte bastante lento y primaba el talento y la técnica por sobre todas las cosas. El otro compite actualmente, en un juego en el que, talento y técnica, deben ir de la mano con la capacidad física y el orden táctico. Cubillas supo adecuarse perfecto al juego de su selección, junto a compañeros con los que compartió por mucho tiempo en su club, Alianza Lima. Pizarro juega todo el año fuera del país, lo cual inevitablemente complica su desempeño dentro del plantel peruano. 
Nadie puede menospreciar el juego de ninguna de estas dos estrellas. Ambos son jugadores que han conseguido muchos títulos que los llevan,  hoy en día, a ser de los peruanos más reconocidos a nivel mundial. Sería injusto compararlos y juzgar el éxito de ambos, basándose en premisas que solo están en la memoria y el corazón de los hinchas.

martes, 15 de octubre de 2013

El adiós a un grande

Todo parece indicar que hoy se despide de la selección un grande. Se va el jugador peruano más exitoso de los últimos tiempos, Claudio Pizarro. Querido por muchos y criticado por algunos, que definitivamente se encuentran muy lejos de entender lo que es jugar al fútbol. Es muy fácil crucificar a un jugador cuando falla un penal, o cuando no mete goles. Lo difícil es darse cuenta del peso que tiene Claudio en la selección, de seguirlo jugada a jugada y entender que sin él, Perú no sería Perú.

Hoy se retira de la selección “el diferente”, y le toca irse de una manera poco honrosa para cualquier jugador de su nivel. Se va jugando en un estadio sin público. Todo por culpa de un par de hinchas que entienden que para hacer respetar la casa hay que ser más vivo que el rival y actuar de forma violenta, impartiendo justicia por sus propias manos. En un país donde estos sujetos son vistos como héroes, las consecuencias las pagan figuras como Pizarro, que van a tener que terminar su ciclo en la selección, sin la presencia de esa hinchada que es consciente de su grandeza.

En un partido donde ya no hay nada en juego, están todos los años de experiencia y los sueños de un jugador que puso todo para que su selección vaya al Mundial. El bombardero, ese que desde que lo llamaron para formar el once titular, no se amilanó ante ningún rival y siempre creyó en su capacidad y en la de sus compañeros para clasificarnos a una Copa del Mundo. El que siempre estuvo ahí para apoyar al equipo, para putearlos cuando hacían las cosas mal y para felicitarlos cuando lo dejaban todo en la cancha.

Claudio siempre estuvo abierto a escuchar las críticas, nunca bajó los brazos en ningún partido. Cuando tuvo a todo un estadio repudiándolo por fallarse un gol, mantuvo la calma y la serenidad que muy pocos jugadores logran. Ama el fútbol y sabe que este deporte implica disciplina. Siempre fue el primero en llegar a los entrenamientos y el último en irse. Entendió que para ser bueno hay que dejar de lado muchas cosas y sacrificar muchas otras.


Hoy no se va de la selección un futbolista cualquiera. Se va el capitán, líder del equipo. El que corrió todo. El que siempre salió jugando. El que jaló marca ante todos los rivales. El que nos inyectó las ganas de seguir creyendo en la selección. El que ganó todo con su equipo. El que juega con la cabeza y se anticipa a las jugadas. El único que entendió que hace falta ser inteligente para jugar al fútbol. El ídolo de muchas personas alrededor del mundo. El que es exitoso dentro y fuera de la cancha. El más grande, Claudio Pizarro.

Fuente: Diario La República

Johana Cubillas

sábado, 7 de septiembre de 2013

El amor llega cuando tiene que llegar, y los mundiales también

Luego de la derrota de Perú ante la selección de Uruguay, me queda un sabor amargo, no porque no considere que los peruanos no tuvieron la actitud adecuada en la cancha, sino porque todavía no entienden que para jugar al fútbol hay que ser inteligentes. Con esto no me refiero a que los jugadores tienen que ser brillantes en matemáticas, o que hay que traer más abogados o ingenieros a la selección; me refiero a que un futbolista tiene que estar en capacidad de entender y leer un partido.

Un buen futbolista tiene que tener inteligencia emocional para no volverse loco cuando comete, o le cometen una falta. Tiene que saber en qué lugares de la cancha no puede cometer errores y tiene que tener claro el peso y el estilo de juego de cada uno de los integrantes del equipo rival. Tiene que dar el pase en el momento adecuado y tiene que saber cuándo jugar hacia atrás. Tiene que ser consciente de sus limitaciones y “ratonear” cuando sea necesario. Tiene que aprovechar sus individualidades y encarar con las mismas. Tiene que saber que en la selección no nos sobra… nos falta, por lo tanto, no puedes dejar que te saquen una tarjeta roja, cuando eres el único jugador que cubre bien su puesto.

 El fútbol es más que un deporte, es el reflejo de la sociedad, es por esto que al decir que falta inteligencia individual y colectiva, me refiero a que falta educación, la misma que falta en todo el país. Es un deporte que no requiere solo de entrenamiento físico, sino también psicológico y emocional. Para formar a un jugador tienes que hacerlo en forma integral; se tienen que cubrir todos los aspectos que requiere un deportista para triunfar en su rubro.

El peruano ganó actitud e identidad desde que entró Markarian, pero ese es sólo uno de los componentes, quedan otros dos que tenemos que seguir fortaleciendo. El orden táctico y la lectura de los partidos, como ya mencioné antes, son vitales para afrontar encuentros ante equipos que, de por sí, están acostumbrados a ir a los mundiales. A los peruanos les falta esa sensibilidad con el balón, y también es cierto que, aunque físicamente muchos están mejorando, esto se lo deben al buen nivel de sus clubes en Europa.

Es fácil terminar un partido y echarle toda la culpa al árbitro, a los peruanos nos encanta tapar los errores de nuestra selección, vivimos el fútbol desde una perspectiva amorosa, como cuando en una relación, a pesar de saber que la otra persona está haciéndolo todo mal, tratamos de tapar las cosas porque nos gusta seguir sufriendo. Somos bastante masoquistas en ese sentido, nos damos por vencidos antes de que inicien los partidos, tenemos barras de “sí se puede”, cuando eso debería estar implícito. Parece que inconscientemente y aunque nos duela, sabemos de las limitaciones que tenemos, y que por las mismas no vamos a ir al mundial, por lo menos no hasta que las cosas cambien.


En un país donde el fútbol está manejado por personas que no aman este deporte, no se le puede pedir más a sus jugadores. Para llegar a ser los mejores tenemos que empezar desde abajo, no solo para clasificar a un mundial, sino para dar batalla en el mismo. Hay que invertir en educar a los futbolistas, en darles todo lo necesario para que sean los mejores, no los cuartos, ni los segundos, tenemos que ser siempre los primeros, y hay que trabajar mucho para eso. El amor llega cuando tiene que llegar, y los mundiales también.

domingo, 30 de junio de 2013

Entrevista a Jaime Pulgar-Vidal

Entrevista al historiador, periodista y profesor Jaime Pulgar-Vidal, quien escribe en la página web de CMD, en su propio blog el cual por título su nombre y es, además, un amante del uso de las redes sociales, Facebook y Twitter, por donde sus seguidores nos enteramos de su opinión a cerca de las últimas noticias, tanto deportivas como culturales.

¿Qué tan importante es el uso de internet para transmitir información en la actualidad?
- Es sumamente importante porque, adicionalmente a que puedes transmitir información de manera inmediata, no necesitas imprimir, ni editar. Además, internet te permite interactuar, quien te lee puede darte una respuesta, ya sea en una red social, en un blog o en una página de internet, siempre hay un espacio para los comentarios. Lo negativo del asunto es que no sabemos si estamos preparados para interactuar, porque lamentablemente, en la mayoría de los comentarios, sobretodo en los dedicados a las páginas de fútbol, lo único que se leen en los comentarios son insultos. Ese es un problema que creo deberíamos analizar los periodistas para saber qué tanto deberíamos interactuar en internet.

¿Qué tan complicado fue el paso del uso de los medios tradicionales a hacer uso de las plataformas digitales?
- Fue muy complicado porque los medios tradicionales siempre pensaron que había una idea de primicia, ahora el asunto es tener que dar a conocer esa noticia en un medio en el que la noticia la va a ver todo el mundo, incluyendo tu competencia y en caso esta tenga mayor alcanze, la primicia pasaría a ser del otro y no tuya. Cuando yo trabajé en números ceros de un periódico, yo hacía la página deportiva y sacaba la información de las páginas web, que sabíamos que eran las que más se actualizaban y simplemente le dábamos vuelta a la noticia y las noticias que brindábamos pasaban como frescas, como si fueran nuestras. Lo que está cambiando es que ahora los medios de comunicación suelen citar a las fuentes, lo cual es básico.

¿Es importante el uso de redes sociales como Facebook y Twitter para los periodistas?
- Es muy importante. No tanto para dar a conocer noticias, porque esto muchas veces genera problemas con los medios de comunicación para los cuales uno trabaja, es mejor usarlas para dar tu opinión sobre un tema en concreto. Uno da a conocer su opinión en la red social, que probablemente no comparta el medio para el cual trabajas, pero no importa porque finalmente es tu punto de vista. Creo que las redes sociales son importantes para que la gente sepa qué es lo que uno piensa referente a las noticias en general y así diferenciarte como periodista.

¿Cualés son las mayores ventajas y desventajas que trae el uso de internet?
- Creo que la mayor ventaja es la posibilidad de interacción. La mayor desventaja, a veces, es que aún tendemos a creer que los medios tradicionales son los más importantes, escribimos buenas notas para estos medios y escribimos notas muy pobres para las propuestas digitales. Muchos de los periodistas aún no entienden o no creen en la fuerza y la popularidad de internet.

¿Qué prefiere, los medios tradicionales o los digitales?
- Para mi son complementarios. Lo que hago es leer "El Comercio" en las mañanas y en las tardes leo las noticias por las páginas web de los diarios más importantes. Yo creo que el hecho de seguir comprando medios escritos es una cuestión cultural, mi padre me enseñó eso desde chico y probablemente es por esto que lo sigo haciendo.

martes, 23 de abril de 2013

Debate entre íntimos: ¿Bombardero o Depredador?

En caso tenga que elegir entre Paolo Guerrero y Claudio Pizarro para que uno forme parte del museo de la fama del fútbol peruano, yo elegiría  sin dudarlo, al primero. Mis argumentos para tomar esta decisión se basan en factores económicos, culturales y en el desempeño de cada uno en la selección. 

En cuanto al aspecto económico, considero que la imagen de Paolo Guerrero como personaje público y deportista calificado es más rentable, paga más, que la de Pizarro. Para sustentar este argumento haré referencia a las diversas campañas de publicidad de grandes marcas como Oreo y Pharmaton, que usan al nueve de la selección peruana como imagen principal de sus campañas para promover la venta de sus productos. Sabemos que las empresas buscan el enriquecimiento de sus accionistas como objetivo fundamental, para lo cual se invierten millones de dólares en estrategias de marketing y en estudios de mercado que hagan esto posible. Según esta búsqueda hecha por las diferentes organizaciones que hay en nuestro medio, encontramos que es Paolo quien vende más en estos momentos.

Por otro lado, existe un tema cultural que es fundamental en esta decisión. Vivimos en un país sentimentalista, donde el hincha se involucra mucho con sus ídolos. Considero que los peruanos se sienten más identificados con la historia de Guerrero que con la de Pizarro. Esto tiene que ver con la forma en la que vivió cada uno antes de ser las estrellas que son ahora. Mientras Claudio siempre va a ser visto como el "blanquito" de buena familia, Paolo es el "peruano luchador" que salió de una familia humilde y luchó hasta conseguir sus sueños. La vida "se la puso" más fácil al primero que al segundo, o por lo menos es eso lo que el público percibe.

Queda entonces hablar del aspecto futbolístico, concretamente, de la selección. Si bien es cierto, tanto Guerrero como Pizarro son jugadores que han logrado premios importantes con sus clubes a lo largo del tiempo y son cracks en donde jueguen, parece ser que el segundo está en falta con el país. Estamos en una sociedad donde el hincha valora mucho el gol, no se acepta a un delantero que no anote, por más talentoso que este sea. Es por este motivo que Paolo, al marcar tantos goles con la blaquirroja, esta varios peldaños arriba que Claudio, quien tiene mucho tiempo sin anotar con la selección (de más está mencionar los goles que se falla constantemente).

Luego de haber mencionado mis argumentos líneas arriba, queda claro por qué elegí a Paolo Guerrero y no a Claudio Pizarro. Guerrero sería la mejor opción, si se pretende dedicarle un espacio a un jugador actual, en un museo del fútbol peruano. Finalmente lo que se busca es una opción rentable, que se identifique con la sociedad y que cuente con el talento necesario para ser digno de ocupar ese lugar. Estoy segura de que el delantero del Corinthians cumple con todos esos requisitos y más. Y tú qué opinas?

Izquierda: Paolo Guerrero / Derecha: Claudio Pizarro


domingo, 14 de abril de 2013

La figura de la cancha se llama Yordy Reyna

Yordy Reyna. Fuente: Depor
Claro ejemplo de que el talento viene en frasco chico. Un jugador que siempre define de cara al gol, que no le teme a los arqueros y que sortea a los defensas como él solo. No solo anota como los grandes, es un delantero potente, que jala marca y es rapidísimo en la cancha. Alianza Lima tiene la suerte de tenerlo en su plantel, es para muchos titular indiscutible. Sí, estamos hablando de Yordy Reyna.

En los últimos tiempos, encontrar un delantero con todas estas características es lo que necesita el fútbol peruano. Se compara mucho a Yordy con Jefferson Farfàn, pero este tiene algo que deja la sensación de que puede ser más que el segundo. Esa sensación de que no le queda grande ningún rival y que siempre sale a sacar cara por su equipo, y como lo demostró hace poco, por su selección. Él sabe que hace las cosas bien dentro de la cancha, disfruta el fútbol y se nota; es por esto que deja al hincha con la seguridad de que se tiene confianza.

Yordy es muy joven, pero actúa en la cancha como si tuviera la experiencia de los jugadores mas grandes. Si bien es cierto, faltan pulir bastantes aspectos, pero por lo general es un jugador completo. Cumple con su labor de delantero y asume mas responsabilidades. No solo hace goles, también aporta quitando la pelota, metiendo centros, haciendo pases de gol y complicando en el juego al rival.

Parece que estamos frente a un jugador que se candidatea como futuro ídolo se muchos. Tiene todo para ser igual o más grande que aquellos jugadores de los setenta que los hinchas no dejan de recordar. Un jugador con toda la actitud necesaria para llevar su carrera a las ligas más importantes. Le tocará hacer las cosas correctamente y no alocarse con lo que se le viene, que seguro es algo grande. El equipo que logre sacar todo su potencial se estará ganando con uno de los mejores jugadores que ha sacado el Perú en mucho tiempo, y esa es una oportunidad que seguro Reyna sabrá aprovechar.